Kit de minifachadas
Instructivo de pintado y armado
Once pasos para pasar de las piezas sueltas a tu fachada terminada y enmarcada. No necesitas experiencia previa: cada paso indica qué pintar, con qué y cuánto esperar.
Así se ve tu cuadro al terminar.
Lo que trae tu kit
Revísalo y clasifícalo todo antes de empezar.
Base de la fachada
Tablero cortado a láser con los espacios de puerta, ventanas etc.
Miniaturas
Portón, ventanas, balcón, rejas, cornisas, farol, tejas, macetas y placas de ladrillo.
Pinturas y pincel
Pintura acrílica en los tonos de la fachada solicitada, más un pincel plano.
Pegamento
Adhesivo con aplicador de punta fina, para dosificar.
Marialuisa
Marco interior de cartón blanco que da profundidad al cuadro.
Marco de pino
Marco de madera con acabado fino nogal clásico, listo para colgar.
Tú pones
Un vaso con agua, un trapo o servilleta, una paleta o plato desechable, pinzas de papelería con una tira de cartón, y un mantel o periódico para proteger la mesa.
Paso a paso
Tiempo total aproximado: de 4 a 6 horas, repartidas como quieras.
Prepara tu mesa y separa las piezas
Cubre la mesa para no mancharla, deja a la mano agua y un trapo para limpiar el pincel y coloca el kit sobre una charola o tapa de caja para que nada ruede al piso.
Agrupa las piezas por color: las de cantera (puerta, ventanas, cornisas, macetas), las de herrería (rejas y balcón), las tejas y las placas de ladrillo. Pintar por grupos evita lavar el pincel a cada rato.
Sujeta o recarga cada pieza a un clip pegado sobre una tira de cartón. Así la pintas por todos lados sin tocarla y la dejas secar de pie.
Las pinzas sostienen la pieza mientras se seca.
Color base de la cantera
Toma el tono rosado de cantera y aplícalo sobre cornisas, jambas, arcos, repisas y el marco del portón. Dos capas delgadas cubren mejor que una gruesa: la pintura espesa tapa el relieve y se ve plastificada.
Escurre el pincel en el borde de la paleta antes de cada pasada. Pinta primero las caras planas y al final los cantos.
Deja secar 20 minutos entre capa y capa.
Piezas redondas y detalles finos
El tragaluz, las macetas y las piezas chicas se pintan sostenidas de un borde con la pinza. Gira la pieza en lugar de girar la muñeca: el trazo sale más parejo.
Si se acumula pintura en una esquina, retírala con el pincel limpio y apenas húmedo antes de que seque.
Las placas de ladrillo
Mezcla en la paleta el terracota con un poco del tono rosado y cubre toda la placa, junta incluida. No busques pintar ladrillo por ladrillo: el color va parejo.
Varía la mezcla mientras avanzas para que unos ladrillos queden más claros que otros. Esa irregularidad es la que hace creíble el muro.
Pincel seco: la junta de cal
Cuando el ladrillo esté seco, moja la punta del pincel en blanco y descárgalo casi por completo sobre una servilleta. Debe quedar tan seco que apenas pinte.
Pasa el pincel de lado sobre la placa con presión ligera. El blanco se queda en los filos de cada ladrillo y en el hueco de la junta, y aparece el aspecto de mortero viejo.
Ve poco a poco. Siempre puedes dar otra pasada; quitar blanco de más implica repintar la placa.
El pincel casi sin pintura solo toca los relieves.
El muro de la fachada
Cubre todo el tablero con el amarillo, incluidos los cantos de los vanos. Deja secar.
Después dale manchas de un amarillo más intenso con el pincel casi seco, en diagonal y sin llegar a los bordes. Por último, un gris muy diluido en la parte baja del muro y bajo las ventanas, donde escurre el agua de lluvia.
Un muro parejo se ve nuevo; un muro manchado se ve habitado.
El muro terminado, antes de pegar nada.
Alinea todas las piezas antes de pegar
Acomoda todo lo pintado sobre la mesa, en el orden en que va sobre el muro. Revisa cantos sin pintar, manchas y piezas que hayan quedado pegadas a la pinza.
Este es el momento de corregir. Una vez pegada, la pieza ya no se retoca cómodamente.
Pega de abajo hacia arriba
Empieza por el portón, sigue con la ventana baja, el balcón, la ventana alta y el tragaluz. Al final las placas de ladrillo, las cornisas y el farol.
Aplica un hilo delgado de pegamento sobre el muro, nunca sobre la pieza. Coloca, ajusta la posición en los primeros segundos y presiona 20 segundos. Después deja orear el pegamento (silicón líquido) al menos 10 minutos antes de manipular las piezas pegadas.
Si sale pegamento por el borde, retíralo enseguida con la esquina de una servilleta seca. Seco y transparente sigue notándose al brillo.
Tejado, rejas y plantas
Inserta las vigas en las ranuras de la parte alta del muro y monta encima la hilera de tejas. Comprueba que todas las vigas queden a la misma profundidad antes de que agarre el pegamento.
Coloca después las rejas, el barandal del balcón, las macetas y las plantas. Son los detalles que se ven primero, así que tómate tu tiempo con ellos.
Así va la fachada antes del tejado.
Como se arma la marialuisa
Pega los costados de la marialuisa hasta formar un cuadro, dejando libre el espacio de la ventana (vista) donde se enmarcara la fachada.
Coloca la marialuisa
Centra la fachada dentro de la ventana de la marialuisa y fíjala por detrás con unos puntos de pegamento en las esquinas.
Manipula el cartón por los bordes: es blanco y marca la huella con facilidad.
Enmarca tu cuadro
Limpia el interior del marco con un trapo seco, coloca el conjunto y asegúralo por detrás. Deja reposar el cuadro en horizontal 24 horas antes de colgarlo.
Cuélgalo lejos del sol directo. Para limpiarlo, un pincel suave y seco; nada de agua ni paños húmedos.
Terminado.
Consejos y errores comunes
Capas delgadas, siempre
La pintura gruesa rellena el relieve y se agrieta al secar. Dos capas ligeras cubren mejor y conservan el detalle del molde.
No pegues nada antes de tiempo
El error más frecuente es armar con las piezas a medio pintar. Pintar una pieza ya pegada obliga a trabajar en rincones imposibles.
Poco pegamento
Un hilo fino basta. El exceso sale por los bordes y al secar deja una película brillante que no se quita.
Lava el pincel al cambiar de color
El acrílico seco en la virola abre las cerdas y el pincel deja de dar trazo fino. Enjuaga y seca en el trapo antes de cada color.
La imperfección suma
Manchas, tonos desiguales y escurrimientos son lo que hace que la fachada parezca antigua. No busques un acabado uniforme.
Hazlo en varias sesiones
Con la mano cansada tiembla el pulso y aparecen los errores. Pintar un día y armar otro da mejores resultados.
¿Te quedaste con una duda?
Escríbenos y te ayudamos con tu fachada. También nos encanta ver cómo quedó la tuya.
Contacto